Argentina - Cuarentena: así es el labor en la industria lechera

Argentina - Cuarentena: así es el labor en la industria lechera

23/03/2020

Los alimentos deben estar en la mesa de todos, más aún en tiempos de aislamiento obligatorio. En este sentido, el segmento de los lácteos, que nunca se detiene en la producción, salvo tristes excepciones, sigue adelante para aportar desde el campo.

Ya con las primeras definiciones del gobierno nacional se habían comenzado a licenciar a los mayores de 60 años.

Con la confirmación de un confinamiento obligatorio hasta el 31 de marzo, el Presidente de la Nación anoche dejó en claro la necesidad de seguir contando con actividades primordiales.

El DNU 297, que se añade a las decisiones detalladas en los anteriores 260 y 287, en su artículo sexto incluye entre las personas “exeptuadas del cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio” al personal de las industrias de alimentación, pero también al reparto de alimentos e insumos de necesidad, pero también a personal de actividades vinculadas con la producción, distribución y comercialización agropecuaria y de pesca.

Todo seguirá andando y las industrias lácteas se adaptan. Ya con las primeras definiciones del gobierno nacional se habían comenzado a licenciar a los mayores de 60 años, a quienes tengan patologías que puedan complicarse con la aparición del coronavirus, e incluso el movimiento en las plantas estaba reducido por la falta de personal que ya realiza teletrabajo.

Pymes y grandes coinciden ante la consulta de Agrofy News, “el trabajo se sigue haciendo de la manera más normal posible”. Con menos personal, pero ante la necesidad de abastecimiento las plantas industriales se acomodan a las alternativas y no se detienen.

Según los datos del mes de enero, el consumo de lácteos tuvo un repunte interanual del 2,4 por ciento, siendo las leches no refrigeradas, las leches en polvo, los quesos de pasta dura y semidura, junto a la manteca los que más movimiento registraron, mientras que las leches refrigeradas, los postres y flanes y la manteca fueron los que más retrocedieron.

Entre estacionalidad y más disponibilidad de materia prima lo que se entiende es que en el mercado interno esta crisis hará que se replanteen los esquemas productivos, que todo el consumo que no se dará en restaurantes, bares y hoteles deberá volcarse al consumo en hogares de la mejor manera y que se precisará mayor colaboración de la actual por parte de la gremial lechera para poder mover personal entre líneas de producción y rediseñar los esquemas de turnos de trabajo, sobre todo para cubrir a la mano de obra que no puede acceder a las empresas en medio de esta contingencia.

Será en las próximas horas que se empiecen a distribuir las acreditaciones necesarias para que los trabajadores puedan desplazarse y así se le dará continuidad al círculo virtuoso de la producción de lácteos, para que no falte, para que llegue a las casas y a los comedores comunitarios, donde sólo el alimento puede ser el momento de encuentro entre los que comparten esta situación impensada, única y generalizada que sólo se resuelve sin circulación y con prevención sanitaria.

En el transporte

Son los transportistas la clave de la cadena, porque vinculan a cada uno de los eslabones, pero también tienen la responsabilidad de cumplir con los mandatos de higiene y cuidado para no trasladar además de la carga a este flagelo.

Las industrias, e incluso muchas cooperativas de tamberos entregan información precisa a quienes conducen los camiones.

Además de las recomendaciones generales como puede ser la ventilación de ambientes, se enfatiza el uso de barbijos sólo al momento de la carga de materia prima y guantes descartables, la adecuada higiene de manos, pero también la higiene respiratoria.

Claro que a la vez los transportistas cuentan con la sugerencia de usar de manera constante el repelente, porque en las principales cuencas lecheras, y sobre todo en la santafesina, el dengue es un problema de semejante consideración al del coronavirus o aún más, con centenares de casos confirmados.

En los playones de las empresas están cerrados los comedores o los espacios de descanso. Cerrados desde hace más de una semana estos lugares de intercambio entre trabajadores no tienen fecha para su reapertura y con carteles se sugiere evitar el contacto con otros colegas e incluso incrementar la frecuencia del lavado de manos.

En rigor, la recomendación es no descender de los camiones en ningún momento y en caso de hacerlo personal de seguridad es el encargado de evitar acercamientos o reuniones. De todas maneras, las descargas de materia prima se tratan de hacer de la manera más ágil posible y el acumulado de camiones se da en mínimas cantidades en los playones de espera.

En el tambo

Puede que el eslabón inicial de la cadena sea el más resistente a los cambios. En esta oportunidad puede ser por el aislamiento habitual de las explotaciones que quienes trabajan en esos campos no sientan tanto lo que en las ciudades se presenta como un caos.

Al lado de las vacas lecheras la actividad no se frena y mucho menos en la fosa, ya con algunos cuidados más que se van multiplicando lentamente. Más higiene, algunos barbijos y con menos mates compartidos el ordeñe se sigue haciendo para que la leche no falte.

En general, los productores que tienen tamberos a cargo empiezan a concientizarlos de lo que en las ciudades ya es una realidad. Algunas entidades gremiales comienzan a difundir consejos útiles y simples para evitar que el Covid-19 llegue al campo.

Carbap difundió una comunicación que puntualiza que se debe informar al personal sobre “modos de diseminación y prevención; y la imposibilidad de concurrir a trabajar si están enfermos”. “Colocar carteles impresos con recomendaciones en la zona de ordeñe y casa de los empleados”. “Proveer guías y productos de limpieza y desinfección”. “Reforzar las previsiones vinculadas a las políticas de licencia por enfermedad y para población de riesgo”.

Además, se puede acceder a una guía de consejos que va desde una mayor comunicación con el equipo de trabajo, hasta la sugerencia de un lavado de manos continuo.

 

Sin animales que transmitan el virus, está claro que esto depende de las personas, de cada uno de nosotros para que en definitiva nos salvemos todos y mientras tanto sigamos alimentándonos.

Por Elida Thiery | Agrofy News

Fuente: https://infoagro.com.ar/

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