Los desafíos de la producción láctea de Nueva Zelanda

17/10/2019

Los productores en Nueva Zelanda, un país que alguna vez se adjudicó uno de los sectores lácteos de más rápido crecimiento, enfrentan una deuda onerosa y la posibilidad de nuevas regulaciones ambientales.

Los productores en Nueva Zelanda, un país que alguna vez se adjudicó uno de los sectores lácteos de más rápido crecimiento, enfrentan una deuda onerosa y la posibilidad de nuevas regulaciones ambientales que podrían indicar el final del crecimiento de la producción de leche.

Un informe reciente del USDA - FAS señala que, si bien la producción de leche de Nueva Zelanda ha sido bastante estable desde 2015, cuando el número de vacas probablemente alcanzó un máximo de 5,02 millones de cabezas, aumentar la producción de leche en el futuro es motivo de gran preocupación para la industria láctea.

Si se aprueba, la legislación de Nueva Zelanda para combatir el cambio climático exigiría cero emisiones netas de carbono para 2050. Inicialmente, el plan de control de emisiones requeriría que la agricultura pague un impuesto al carbono sobre el 5 % de sus emisiones de metano. Sin embargo, con el tiempo, la agricultura necesitaría reducir las emisiones de metano en un 24-47 % por debajo de los niveles de 2017. Si bien se podrían hacer algunas reducciones a través del manejo, reducir las emisiones de metano probablemente requeriría una gran reducción en las vacas. Además, el país está en el proceso de proponer estándares nacionales de calidad del agua más altos que los que algunos gobiernos regionales ya están implementando para limitar las descargas de nitrógeno, fosfato y patógenos en las vías fluviales.

Dos tercios de las vías fluviales de Nueva Zelanda se consideran inseguras para nadar y el 75 % de sus peces de agua dulce están amenazados, según algunos informes.

Los costos para cumplir con estas nuevas leyes serían altos y continuos en un momento en que "una minoría significativa de granjas tiene tanta deuda que incluso con un pequeño aumento al alza en las tasas de interés, ya no serían viables", señala FAS.

Dicho lo anterior, con un suministro de leche en gran medida estable, el creciente número de procesadores del país ha sido compitiendo más agresivamente por la leche, manteniendo fuertes los precios de la leche en la granja. También se espera que las tasas de interés se mantengan bajas durante el próximo año o dos, brindando a los productores la oportunidad de retirar la deuda a un bajo costo. Y con la producción anual del país 2018-19 por vaca en solo 9.664 libras, Nueva Zelanda aún no ha aprovechado al máximo el potencial de su rodeo.

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