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La remisión de julio
expresa los efectos del frío y el exceso de lluvias, pero cae menos de lo
esperado, dijo a Conexión el gerente de productores, Enrique Malcuori. Si
bien no tenía las cifras exactas como dato indicativo habló de una
remisión de 2.

400.000 litros —que
llevados al mes daría más de 74 millones- algo más que un año atrás.
Remarcó sin embargo que esa cifra no necesariamente es la remisión diaria
sino que en algunos casos incluye más de un día de remisión y por tanto es
necesario esperar al cierre del mes. En julio del año pasado la remisión
superó los 73 millones de litros. La falta de crecimiento en las pasturas
o la imposibilidad de pastorearlas por las lluvias ha sido compensada por
la alimentación en base a concentrados, como reservas de silo de grano
húmedo hechas por los productores. Agregó que se ha utilizado mucho
expeller de soja en las raciones, para equilibrar el estado de las vacas y
mejorar su producción. De esta forma, señaló el técnico, se compensa la
falta de verde que se agudizó en el caso de las siembras tardías, ya que
con el frío se quedaron y no dieron nada, como en el caso de las praderas
y raigrás.
Consultado sobre si la
última baja de Fonterra —de casi 15% en el caso de la leche en polvo
entera—modificó el ánimo de los productores Malcuori señaló que era algo
esperable y no impactó a la hora de invertir en alimentación. Sostuvo
también que seguramente ocurra otra baja en agosto, aunque de menor
magnitud. Es normal que los compradores internacionales especulen en este
momento, esperando que va a pasar con la oferta de Oceanía en los próximos
meses y viendo como se posiciona la demanda, señaló.
Estado de situación
La situación en general es
relativamente buena a pesar del mal tiempo y los intensos fríos que se han
registrado las últimas semanas, dijo a Conexión el asesor Luis Martínez.
La mayor complicación hasta el momento han sido las lluvias de estos
meses, que no parece dar descanso tampoco esta semana luego del episodio
de ayer, generando mucho barro y restringiendo al acceso a verde lo que
impacta negativamente en la producción además de los problemas de calidad
en leche. Si bien el mal tiempo ha generado alguna dificultad, el buen
estado general de los ganados, la oferta forrajera actual y seguramente
futura, así como los buenos precios auguran para el sector un escenario
muy bueno tanto en lo productivo como en lo económico y seguramente ésta
va a ser esta una primavera con muy buenos registros productivos. No
obstante, es creciente la preocupación en los tambos por las restricciones
para el crecimiento que impone la escasez de mano de obra. Realmente es
un tema recurrente a nivel del empresariado lechero sobre todo para
emprendimientos de determinada escala donde el componente familiar no
alcanza a cubrir todas las necesidades de mano de obra. La intensificación
productiva, con más vacas por unidad de superficie y más litros por
hectárea, se constituye en un camino sin retorno donde el factor humano
cumple un rol trascendental y la necesidad de gente con preparación se
hace indispensable para asegurar el éxito de este crecimiento.
Fuente: Blasina & Tardáguila
Consultores Asociados
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