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Nuestra responsabilidad como productor, técnico asesor de
establecimientos lecheros y docente universitario nos ha motivado a
realizar este somero análisis de la lechería actual, vista como plataforma
de lanzamiento hacia el objetivo de aumentar el valor de las exportaciones
de productos lácteos, en 10 años, de 400 a 1.000 millones de dólares, tal
como le planteó el INALE (Instituto Nacional de la Leche) al Ministerio de
Ganadería, Agricultura y Pesca, a pocos días de asumir el nuevo Ministro.

Con el convencimiento de
que las universidades no deben estar ajenas a la realidad del medio, sino
trabajar con él, la Facultad de Ciencias Agrarias de la UDE siente el
compromiso de dar a conocer este trabajo.
Premisas
Las siguientes son
deducciones personales de datos actuales proporcionados por DIEA, OPYPA y
DICOSE (todos ellos pertenecientes al MGAP) y trabajos del IICA.
Dado que el objetivo se
plantea en términos de dólares exportados, para un análisis técnico es
necesario deducir la cantidad de litros equivalentes necesarios para
lograrlo. Se presupone que no habrá variaciones en el precio internacional
ni en la relación de productos exportados; si esto ocurriera, variarán los
litros necesarios en más o en menos, según la tendencia del cambio.
La leche equivalente
exportada en 2009 fue de 909 millones de litros, por un valor de U$S
400.000.000, lo que nos da una media de U$S 0,44/litro exportado.
El aumento del monto de
exportación propuesto es de U$S 600.000.000, que al valor calculado de U$S
0,44 por litro equivalen a 1.363.636.365 lts. equivalentes.
Si la leche procesada
actualmente (datos a 2009) es de 1.396 millones de litros, la remisión
total "objetivo" será de 2.759.636.365 lts. equivalentes.
Evaluación de las
limitantes
La industria. La capacidad
industrial actual es de 8.405 millones de litros, lo que indica que no
existiría techo industrial para el aumento de la remisión a 2.760 millones
de litros.
Además de las industrias
receptoras, aproximadamente 7% de la leche producida se industrializa en
los predios, mayoritariamente en forma de queso. Podemos agregar al total
la producción la leche que aún se vende en forma "cruda", cuya cantidad,
si bien se desconoce, no es poca.
Pero estas leches
abastecen el consumo doméstico y, aunque tentáramos a esos productores a
enviar la leche a la industria, ésta debería cubrir la falta en el consumo
interno y no participaría de la exportación; por lo tanto, no se puede
considerar como una forma de aumentar el volumen exportado.
Las vacas. Según DICOSE-MGAP,
la declaración jurada 2009 indica que el rodeo lechero se compone de:
Vacas Masa 390.000
Vaquillonas 43.000
Terneras 121.000
La Tasa de Procreo es de
59,7% y la producción media por vaca masa es 3.924 lts/año.
Con la producción
individual actual, la cantidad de vacas adicionales necesarias para
alcanzar el objetivo será de 347.511, es decir, un rodeo de 737.511 Vacas
Masa.
Comentarios :
1) No se contempla la
exportación de vaquillonas y terneras, actualmente de 20.000 cabezas
anuales. De seguir exportando a ese ritmo, no existiría ningún
crecimiento; por el contrario, decrecería el stock.
2) De continuar la
situación actual demoraríamos 15 años en llegar al stock necesario.
3) Aumentando en 10 puntos
el porcentaje de procreo (de 60 a 70%) se llegaría al stock en ocho años
(ver Cuadro 2).
4) Para los otros
parámetros se tomaron indicadores muy conservadores, por lo que no sería
muy difícil mejorarlos.
5) Prácticamente todos los
factores relacionados al recurso animal (el stock de VM, la relación del
stock, la tasa de procreo y la edad al primer parto) son las mayores
limitantes para el proyecto.
La tierra. El área lechera
es de 849.000 hectáreas (DIEA-MGAP, 2008), con una carga de 0,48 VM/há y
una productividad de 1.885 lts/há.
La superficie que se
debería aumentar para llegar al objetivo, manteniendo la actual
productividad sería de 723.415 há, por lo que la superficie total lechera
pasaría de 849.000 a 1.572.415 há.
Comentarios:
1) De mantenerse la
relación de stock actual y la productividad por VM, es necesario destinar
723.415 há más a la lechería.
2) Si se mejora el procreo
y no hay exportación, se agravaría la relación VM/total del stock, por
aumento de la cantidad de reposición.
3) Deberíamos entonces
bajar la edad al primer parto a los dos años, para eliminar la categoría
vaquillonas de más de dos años, lo que mejoraría sensiblemente la relación
del stock.
4) Sacando las categorías
menores fuera del predio, mejora la relación de stock dentro del predio;
pero se debe destinar superficie de campos de recría para ellas, de manera
que la superficie total para la lechería no variaría y la relación de
stock del rodeo nacional tampoco.
El trabajo. Según DICOSE
2009, la cantidad de productores lecheros actuales es 4.592, lo que da un
promedio de 85 VM y 185 há por productor.
Comentarios (sobre la base
de que no varíe la productividad actual):
1) De mantenerse el número
de productores, deberían pasar a tener promedialmente 161 VM y 342 há c/u.
2) De mantenerse la
cantidad de vacas y superficie por productor, éstos deberían aumentar a
8.636.
3) Sería necesaria la
existencia de esa cantidad de productores capacitados para un
emprendimiento lechero.
4) Al aumentar la cantidad
de VM y la superficie, no es posible explotar las empresas en forma
familiar. También debería haber personal capacitado para los distintos
trabajos en el tambo.
La productividad. El
indicador litros/VM anual es de 3.924, o sea 10,75 lts/día/VM (DIEA-MGAP
2008).
La composición promedio de
la leche contiene 3,66% de GB y 3,2% de proteína.
Si necesitamos
2.759.636.365 lts para llegar al objetivo, con el stock actual de 390.000
VM y la composición promedio, la productividad debería alcanzar los 7.075
lts VM/año = 19,38 lts/día.
Comentarios:
1) Podría ser posible
obtener este nivel de producción en un sistema pastoril muy suplementado.
De hecho, muchos productores mantienen esa productividad y aún más.
2) Con la genética
existente en el país es alcanzable ese nivel de producción en términos de
litros, pero es necesario establecer como objetivo prioritario la mejora
en el contenido de sólidos. De esa manera, con un mayor rendimiento
industrial, se necesita menor volumen.
3) Las tecnologías
actuales en alimentación, reproducción, medidas de manejo y calidad de la
leche son suficientes para lograr esa producción. Hay que aplicarlas.
4) Para mantener la
producción estable se requiere una cantidad importante de suplementos,
sobre todo concentrados, que tal vez no esté disponible. Un aumento en el
consumo no tendría respuesta a nivel nacional, por lo que debería
establecerse una estrategia de importación de granos y subproductos. O tal
vez incentivar a las agroindustrias para no exportar los productos
agrícolas en forma natural. ¿Qué pasaría si en lugar de exportar poroto de
soja exportáramos el aceite y quedara la "torta de soja" en el país?
Conclusiones
1) Lo que nos parece más
importante es proyectar el desarrollo de la actividad. Por fin bajamos el
tema de las tribunas (políticas, gremiales y profesionales) y lo traemos a
tierra, planteando un objetivo concreto.
2) La capacidad industrial
instalada no es limitante para el crecimiento. Menos lo será si se
concretan las intenciones de instalación de otras plantas. Tal vez lo que
se debería planificar mejor es el lugar donde se instalen, si pensamos en
que el aumento del área es una opción de crecimiento. Nos referimos a
nuevas cuencas, para que las nuevas plantas no compitan por la leche ya
"colocada" sino que generen nuevas fuentes de materia prima.
3) No es posible esperar
un rápido aumento de la producción por el aumento del stock, debido a que,
como vimos, partiendo del rodeo existente y dados los parámetros
reproductivos y productivos históricos, se demoraría 15 años en llegar al
rodeo suficiente. Para ello, además, es imprescindible que se retenga toda
la reposición. Esto se puede lograr por dos caminos: o bien el precio
interno supera �o al menos iguala� el valor de exportación o, de lo
contrario, se deberían tomar medidas de prohibición (sumamente
antipáticas) de la exportación. Lo cierto es que, si se van 20.000
vaquillonas/año, no hay crecimiento del stock.
Otra posibilidad para
aumentar el stock es importar animales, pero estaríamos poniendo en riesgo
el estatus sanitario, la trazabilidad y nuestra credibilidad en los
mercados que nos compran, elementos que son nuestra mayor ventaja
competitiva. Habría que pensar muy bien de dónde importar y qué tipo de
animal.
4) La vía más rápida para
aumentar el stock es mejorar los indicadores reproductivos, principalmente
dos de ellos: elevar la tasa de procreo al menos en 10 puntos porcentuales
(de 60 a 70%) y reducir la edad al primer parto a 24 meses. De este modo
se acelera el crecimiento del rodeo lechero nacional, mejora la relación
de stock y podremos seguir exportando vientres. La tecnología existente es
suficiente para lograrlo.
En definitiva, aunque
difícil, el aumento del stock no es imposible. Y, además, es necesario:
¿para qué vamos a incorporar más industrias, aumentar el área y capacitar
gente, si no tenemos las vacas que nos dan la leche?
5) Es factible el
crecimiento en superficie, aunque también sería lento. Todo indica que la
competencia por la tierra con otros rubros seguirá existiendo. Insistimos
en que el camino en este sentido es la instalación de nuevas cuencas. Si
empresas extranjeras lo están haciendo en nuestro país, ¿por qué no
podemos hacerlo nosotros mismos? Podría ayudar un programa de colonización
que contemple la distribución de la tierra en unidades económicas
rentables, la capacitación para la reconversión y el compromiso de las
industrias receptoras en esos polos de desarrollo.
6) En cuanto al aumento en
la cantidad de productores (empresarios y/o familiares), así como de
trabajadores del rubro, vemos una seria amenaza. No va a ser fácil
revertir la situación actual de disminución de predios lecheros y falta de
trabajadores. Problemática que tiene dos aristas: la falta de interés y la
falta de capacitación. Tiene que ser muy grande la zanahoria para
tentarlos. Y, por supuesto, otra vez surge la importancia de la
capacitación y la transferencia tecnológica, pero éstas son infructíferas
cuando no hay interés. ¿A quién capacitar, entonces? Entran en juego aquí
los temas de migración del campo a la ciudad y viceversa, la inmigración
de trabajadores y otros aspectos relacionados.
7) Sin detrimento de
abordar los caminos de aumento del área y de la gente dedicada al rubro,
creemos que, junto al aumento del stock, el camino más rápido para llegar
al objetivo propuesto es la aplicación de la tecnología ya existente,
procurando mejorar la productividad por vaca y por hectárea.
Nos preguntamos, entonces:
¿por qué, si ya existe una plataforma tecnológica adecuada, no se aplica
en forma general? La respuesta no se hace esperar: la toma de decisiones
incorrectas por el temor a los cambios, el exceso de deliberación en
detrimento de la ejecución.
Ambos aspectos están muy
arraigados en la sociedad uruguaya, en todos los niveles, sustentados por
la no conciencia de que somos un país chico a nivel internacional,
desconociendo que la única manera de progresar es ir todos juntos hacia
objetivos comunes.
Es por eso que nos
congratulamos con la iniciativa del INALE e intentamos aportar algunas
ideas como contribución al logro del objetivo.
Por Dr. Jorge L. Wenzel |
Veterinario, asesor particular (Docente de Bovinos de Leche de la Facultad
de Ciencias Agrarias-UDE) |