|
El Consejo Nacional de
Política Económica y Social (Conpes), aprobó dos documentos para mejorar
la competitividad del sector lácteo y consolidar la política sanitaria y
de inocuidad de las cadenas láctea y cárnica, cuyas acciones contarán con
recursos por 532 mil millones d e
pesos en los próximos años.
Los documentos fueron
aprobados teniendo en cuenta que en el actual contexto de
internacionalización de la economía colombiana y de los acuerdos
comerciales internacionales, el sector agropecuario se verá enfrentado a
la competencia externa y a las oportunidades que constituyen mercados de
altos ingresos.
De esta manera el Gobierno
Nacional dotará al sector de las herramientas necesarias para consolidar
su crecimiento, a través de la reducción de los costos de producción, la
diversificación y ampliación de los mercados, el mejoramiento de los
ingresos de los productores así como del status sanitario que requiere el
país.
En el primer documento,
‘Política para mejorar la competitividad del sector lácteo colombiano’, se
prevén recursos de inversión por 453 mil 941 millones de pesos en los
próximos 17 años, y se establece como uno de sus objetivos centrales la
reducción de los costos de producción, que permita aumentar su
participación en los mercados interno y externo, y aprovechar las
oportunidades y ventajas comparativas y competitivas que tiene el sector.
Para mejorar la
productividad de la cadena láctea se proponen, entre otras acciones,
desarrollar el mercado de insumos agropecuarios que permita disminuir en
20 por ciento el índice de costos de aquellos que participan en la
producción de leche; establecer un plan de mejoramiento genético y
fomentar alternativas de alimentación que permitan elevar el nivel de
proteína de la leche y aumentar la productividad por hectárea en el 20 por
ciento, en los próximos 10 años.
Teniendo en cuenta el bajo
nivel de asociatividad de la actividad, se promoverán esquemas de
integración a través del fortalecimiento de la organización de los
productores y pequeños procesadores, con miras a alcanzar economías de
escala así como alianzas productivas y esquemas cooperativos.
También se contempla la
financiación para la adquisición de equipos e infraestructura para la
producción, acopio y transporte de leche, así como para la adecuada
higienización, transformación y comercialización del producto y sus
derivados.
Así mismo, el documento
aprobado por el Conpes establece dentro sus objetivos el aumento de la
competitividad por medio de conglomerados productivos en las microcuencas
lecheras, así como la ampliación de la capacidad productiva de materias
primas, transporte y procesamiento que permita higienizar y transformar el
ciento por ciento de la leche del país a través de canales formales de
distribución.
Esto permitirá reducir la
informalidad que llega al 43 por ciento en la comercialización y
transformación del producto y sus derivados.
Otro de los propósitos de
la política para mejorar la competitividad de la cadena láctea es aumentar
el actual consumo de leche en un 40 por ciento al año 2020.
Actualmente en Colombia el
consumo per cápita es de 126,4 litros anuales (en los estrados 1, 2 y 3 es
inferior a 35 litros), por debajo de los 170 litros que recomienda la
Organización Mundial de la Salud.
Adicionalmente, se apoyará
el incremento y diversificación de las exportaciones a países con
admisibilidad sanitaria, a través de la implementación de un Plan
Estratégico
Exportador.
Finalmente, se trabajará
en el fortalecimiento institucional del sector que permita, entre otros,
erradicar el contrabando de insumos agropecuarios, leche y sus derivados,
así
como fortalecer el sistema
de información relacionado con la producción, precios y costos en Agronet.
Política sanitaria
En el entendido de que el
tema sanitario hace parte de la competitividad y que este ya estaba
definido en el documento 3376 de 2005, el Conpes dio su visto bueno a la
‘Consolidación de la política sanitaria y de
inocuidad para las cadenas láctea y cárnica’.
Este documento incluye recursos por 78 mil millones de pesos hasta el 2015
para seguir superando los cuellos de botella que subsisten en dicha
actividad.
De esta manera se podrá
avanzar en aspectos como la solución de los problemas generados por las
pérdidas en la productividad y competitividad del hato nacional debido a
factores sanitarios, la presencia de residuos químicos y biológicos en
niveles superiores a los permitidos en la leche, carne y sus derivados, y
el incumplimiento de las condiciones sanitarias y de inocuidad de las
plantas procesadoras, como es el caso de los mataderos.
Aunque el país está libre
de aftosa, para mejorar el estatus sanitario de la producción primaria se
establecerán Zonas de Excelencia sanitaria, en las que se incluyen,
además, brucelosis, tuberculosis, Encelofatía Esponjiforme Bovina (EEB).
Adicionalmente se adelantarán estrategias de vigilancia y control en las
regiones de frontera.
En materia de prevención
se busca aumentar el número de predios certificados en buenas prácticas
ganaderas, así como cumplir con planes de racionalización de las plantas
de beneficio.
Para el control y
vigilancia de patógenos y residuos y contaminantes biológicos y químicos,
se adelantarán las acciones respectivas para sustancias prohibidas.
Además, se implementarán
planes para vigilar y controlar la presencia de sustancias prohibidas y
los límites máximos de medicamentos veterinarios y componentes químicos
presentes en la carne, la leche y sus derivados.
Finalmente y de cara a la
inserción del sector en los más exigentes mercados del mundo, se
fortalecerá la gestión de admisibilidad sanitaria como apoyo a la
implementación del Plan Estratégico Exportador.
Fuente: www.caracol.com.co
|