¿Qué balance hace de estos primeros seis meses
del 2010 en materia de lechería?
Fue un año muy
particular, porque si nosotros lo analizamos desde el punto de vista
de la producción, evidentemente que se ha registrado una fuerte caída
con respecto al año anterior, dado fundamentalmente por situaciones
climáticas en el verano con altas temperaturas y excesos de lluvias,
que hizo que las condiciones para producir no fuesen las más
favorables y eso se tradujo en una fuerte caída. Pero al mismo tiempo
fue un año donde se pudieron generar una gran cantidad de reservas, de
gran volumen y de buena calidad, en donde cuando uno analiza la
proyección de la producción para este año 2010, da levemente superior
al 2009. Y si decimos que en el primer semestre tuvimos una importante
caída, quiere decir que en el segundo semestre vamos a tener un
importante crecimiento, con una escala de precios al productor que
realmente hacen que la actividad, más allá que hoy aparezcan algunos
nubarrones en el horizonte, creo que estamos ante un escenario como
muy pocas veces lo hemos tenido. Más si lo comparamos con el otro gran
competidor que tuvo la lechería en el uso de la tierra que es la soja,
un año atrás a esta altura veíamos que teníamos la soja a más de $
1.000 y la leche a $ 0,70. Hoy tenemos la leche a más de $ 1,30 o $
1,40 y la soja a novecientos y pico porque repuntó estos días, con lo
cual la competencia por el uso de la tierra con respecto a la
agricultura, hoy es muy favorable a la lechería.
¿Podemos afirmar entonces
que la leche está bien parada con respecto a la soja para los próximos
meses?
Sí, yo diría que sí, pero además
tenemos que entender que tiene que haber una diferencia importante
hablando de niveles de productividad normales, por la complejidad que
tiene la actividad tambera, porque sino con el paquete tecnológico que
hoy se dispone en la agricultura, evidentemente más gente deseará
hacer agricultura y no lechería.
¿Qué mensaje están dando ustedes a los
productores para los próximos meses?
Nosotros estamos permanentemente en contacto, haciendo reuniones
informativas, y si bien es cierto que se están vislumbrando bajas en
el precio de la leche como consecuencia de la baja del precio
internacional de la leche en polvo, pero para nada eso significa un
derrumbe en los precios, no nos olvidemos que después de la última
licitación de Nueva Zelanda estamos hablando de valores de U$S 3.100 o
U$S 3.150 para la leche en polvo, no son los U$S 3.600 que vendíamos
hace unos meses atrás, pero todavía seguimos estando por encima de la
media histórica, con lo cual yo diría que va a haber un
reacomodamiento de los precios al productor, pero de ninguna manera
eso significa un derrumbe o una caída importante. Por otro lado
tenemos que tener muy en claro que debemos generar las condiciones
necesarias para que se pueda exportar de forma más o menos normal, ese
excedente de producción que tenemos, porque si eso no ocurre corremos
el riesgo de que el volumen que no se exporta tengamos que volcarlo al
mercado interno y producir el desequilibrio de una mayor oferta con
una demanda muy acotada.
¿Definitivamente no ve
un panorama complicado, sino un panorama lógico estacionalmente
hablando?
Sí, yo diría que va a haber un
reacomodamiento en los precios hacia abajo en los próximos meses, pero
no veo un derrumbe en las actuales condiciones, lógicamente que si por
ahí se decide tomar alguna medida como restringir exportaciones, eso
ya sería un factor ajeno que si cambiaría el panorama, pero de no
mediar ninguna condición especial va a haber un reacomodamiento a la
baja, los U$S 3.100 que hoy se exporta la leche en polvo está por
encima de la media histórica y no veo derrumbe al productor, me
imagino una banda de precios entre $1,20 y $1,25.
¿Ese es un precio
alentador, pero cómo evalúa el aumento de costos al productor por la
inflación?
Es cierto, la inflación en el costo de
producción del litro de leche impacta e impacta fuerte, pero no nos
olvidemos que entramos en breve en una época del año (primavera) donde
las condiciones para producir leche no son las mismas que en el
invierno, con lo cual si bien el impacto de la inflación lo tenemos, y
vamos a tener que estar atentos a como impacta esa inflación en los
costos, me parece que no podemos despegar el comportamiento de los
mercados externos con el interno, porque si bien el volumen que se
exporta no es mayoritario, actúa como vaso comunicante en función de
los precios de un mercado y de otro.
Fuente:
www.infortambo.com
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