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Los productores lecheros
cuentan con la opción de alquilar vaquillonas
a cambio de un porcentaje diario de lo que produzcan. Así pueden solventar
el negocio sin hacer grandes inversiones en la compra de animales.

La modalidad cobra vigor
para quienes no pueden acceder a créditos.
La herencia de casi un
millón de dólares que recibió, lo motivó a pensar en invertir. Optó por
las propiedades en la capital y en el Este del país con el objetivo de
tener una renta segura, pero además quiere comprar vacas. El hombre
siempre estuvo vinculado al campo y ahora que tiene la oportunidad
invertirá en ganado que luego arrendará. Sí, quiere alquilar vacas.
Ya sacó las cuentas: con
50.000 dólares comprará 30 animales, que luego rentará por tres años a los
tamberos de su departamento, ubicado en la cuenca lechera. Cada productor
deberá pagarle un porcentaje de la leche que produzcan los animales. Los
números indican que el primer año no habrá ganancias, pero a partir del
segundo recibirá unos 35.000 pesos por mes sin esfuerzo. Los arrendatarios
deberán preocuparse por alimentar a las vacas y, cuando se cumplan los
tres años, devolverlas en condiciones sanitarias similares. Y si se muere
alguna, tendrán que reponerla.
El tambero y ex presidente
de la Asociación Nacional de Productores de Leche Carlos Torterolo contó a
Ultimas Noticias que esta modalidad es empleada o por inversores que no
están vinculados al sector o por productores que están retirándose del
negocio y no quieren perder el capital. Los departamentos que la aplican
son los de la cuenca lechera tradicional: Colonia, San José, Florida y
Canelones.
Para Torterolo, pese a que
el negocio es “minoritario”, “posiblemente tenga un mayor arraigo y vaya
creciendo, porque cada vez es más necesario un mayor capital por
hectárea”. En este escenario, la opción de alquilar ganado resulta
atractiva si el productor no tiene el dinero para comprar los animales.
“Le permite al tambero ensamblar las vacas alquiladas con sus otros
recursos”, explicó.
Por su parte, el rematador
y consignatario de ganado Walter Martínez, de Florida, dijo a Ultimas
Noticias que el negocio puede ser menos atractivo porque los productores
hoy tienen mayor acceso al crédito y porque sanearon sus deudas.
Federico Stewart, de
Proleche, comenzó a alquilar vaquillonas en 1996, asociado a dos
inversores. Hoy, en promedio, coloca “entre 200 y 300” animales por año,
contó a Ultimas Noticias. “Entregamos vaquillonas por parir en otoño y en
primavera, con contratos a plazos de cuatro años”, explicó el empresario.
La empresa no exige un mínimo de animales a ser arrendados, pero topea el
máximo en un 30% del rodeo que disponga el productor. “Si tiene 100 vacas,
podemos arrendarle hasta 30”, dijo. Proleche se encarga del flete de
traslado, tanto de ida como de vuelta, cuando acabe el contrato.
Pero existen condiciones y
contrapartidas. El tambero deberá pagar al propietario 3 litros diarios
por animal (rinden entre 15 y 16 litros por día) a precio promedio; hoy,
el precio que Conaprole paga a los productores oscila entre los 6,60 y
6,80 pesos por litro, según el porcentaje de grasa y proteína. Además,
cuando caduque el contrato, la vaca deberá pesar unos 480 kilos (categoría
“carne blanca”) y si murió, deberá ser repuesta.
Por su parte, Proleche
otorga una garantía de 90 días desde que la vaquillona concibe: “El
tambero no pagará por un animal si muere en el parto o si no resulta buena
productora de leche, comparada con las demás vaquillonas arrendadas y
considerando cómo viene siendo alimentada”, explicó Stewart. A esto se
suma que las crías que tengan las vacas se quedarán con el tambero y no
serán reclamadas por el propietario de los animales.
Fuente:
www.ultimasnoticias.com.uy
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