La leche es el
alimento natural que quizás tiene la mayor cantidad de nutrientes
esenciales. Está recomendada para todas las edades ya que ayuda a la
formación y crecimiento de huesos y evita enfermedades tales como la
osteoporosis. Los deportistas se benefician ya que es una gran fuente
calórica de energía y para la formación de tejido muscular. Dentro de
los nutrientes que podemos encontrar en ella están los ca
rbohidratos
(lactosa), grasa, proteínas (calcio, fierro) y vitaminas (b, a, d, c).
La leche también
contiene enzimas, anticuerpos, hormonas, pigmentos (carotenos,
xantofilas, riboflavina), células (epitetales, leucocitos, bacterias y
levaduras), CO2, O2 y nitrógeno. Por eso, desde el punto de vista
químico la leche constituye un sistema complejo.
Las partículas de
grasas y de proteínas de la leche son responsables del color,
consistencia y de su tono blanco (opalescencia). El color también es
un resultado de la dispersión de la luz por las proteínas, grasa,
fosfatos y citrato de calcio. La calidad homogénea de la leche aumenta
la coloración blanca, ya que las partículas fragmentadas reflejan
mayor cantidad de luz, mientras que la leche descremada tiene un color
más azulado debido a la menor cantidad de partículas grandes en
suspensión.
La leche de algunas
especies, como la de vaca, de búfala y de cabra, se utiliza como un
importante alimento para los humanos por su calidad nutricional
(fuente de proteínas, de vitaminas A y B2, de fósforo y calcio). Pero
cada animal produce una leche con un perfil nutricional diferente.
Para mantener las
cualidades de este complejo elemento, se requiere de un proceso de
conservación y empaque también bastante complejo.
Procesos
Existen varios
procesos por los cuales se altera la leche para mantener su
conservación por más tiempo, dentro de los principales procesos se
encuentra la leche pasteurizada, la leche larga vida o UHT (Ultra High
Temperatura), que traducidas al castellano serian UAT (Ultra Alta
Temperatura). La leche ultra pasteurizada es producto de un proceso
térmico en flujo continuo, aplicado a la leche cruda a una
temperatura entre 135° C a 150° C por 2 a 4 segundos, de tal forma que
se compruebe la destrucción eficaz de las esporas bacterianas
resistentes al calor, con inmediato enfriamiento a temperatura
ambiente y envasado asépticamente en recipientes estériles con barrera
a la luz y al oxigeno, cerrado herméticamente, para su posterior
almacenamiento, este material de empaque puede ser tanto en cartón
como en bolsa plástica.
La leche producida
bajo el proceso de ultra pasteurización es un producto de alta calidad
con una vida bastante prolongada aún bajo almacenamiento a temperatura
ambiente, con duración hasta 180 días, sin alterar de manera esencial
ni su valor nutricional, ni sus características fisicoquímicas y
organolépticas.
La leche larga vida es
muy útil, sobre todo cuando no se dispone de una adecuada cadena de
refrigeración para su distribución y comercialización.
El Envase es
Primordial
El envase de cartón de
la leche larga vida está compuesto de múltiples capas de cartón,
polietileno y aluminio para evitar el paso del oxígeno, la luz y los
microorganismos. El resultado es un envase de alta calidad que protege
el alimento contra la acción de la luz visible y UV, el aire y los
microorganismos, evitando que el aroma natural del producto se disipe,
manteniendo así la integridad del alimento por más tiempo.
El proceso de envase
de leche larga vida en bolsa, es mucho más económico y presenta la
misma protección y prolongada vida de anaquel como la leche envasada
en cartón. La leche Ultra-Alta-Temperatura UAT (UHT) en bolsa, debe
ser envasada en condiciones asépticas, en recipientes no retornables,
que garanticen la impermeabilidad e impenetrabilidad de la luz, que
permitan su cierre hermético, en película flexible que cumpla los
siguientes requisitos: Permeabilidad del oxigeno a temperatura
ambiente 200 cm²/d atm. Y transmisión de la luz en un porcentaje
máximo: <2 a 400 nm y <8 a 500 nm
Para garantizar la
confiabilidad del material de empaque en cuanto a calidad y
consistencia, este se debe de trabajar con materias primas de alta
calidad procesadas en extrusión multicapa, sistemas de control de
calidad eficientes, procesos con BPM y certificación ISO, así como
tener un soporte técnico tanto en los equipos como en el personal.
Tecnología
de Procesamiento - El control
computarizado garantiza repetibilidad de condiciones de proceso lote a
lote y previene la degradación térmica de los polímetros con una
variación muy baja de calibre (.5%) en el total y el individual entre
capas, esto garantiza la barrera, la pigmentación y el COF. Es muy
importante un control preciso en especial del calibre de EVOH.
Tecnología de Control de Calidad -
Para controlar la calidad es indispensable un equipo de
medición de barreras con un adecuado control metrológico (patrones
INST). Microscopia de alta resolución para la verificación de calibres
de capas y un equipo de medición de coeficientes de fricción.
Conocimiento Técnico – El
conocimiento técnico del personal de desarrollo de productos, el
entrenamiento y la experiencia en la tecnología de barreras son
indispensables para obtener los mejores resultados. Otros aspectos
como: conocimiento del sistema de empaque, asesoría en la optimización
de los procesos de envasado y puesta en marcha de las maquinas
empacadoras, trabajo en equipo entre los procesadores de leche y los
fabricantes de las maquinas, lograrán el más alto desempeño en la
aplicación del empaque (productividad, calidad, reducción de costos y
satisfacción laboral).
Características de Valor Agregado
– Entre las garantías deseables que brinda un proveedor y que dan
valor agregado al procesador podemos citar: Formulación y proceso
estable, garantía de rendimiento en bolsas/Kg., identificación de cada
rollo de película para trazabilidad impecable, número de unidades por
rollo de empaque, asesoría técnica en el sistema de empaque aséptico,
atención inmediata en emergencias, calidad de impresión y diseños
gráficos complejos y laboratorios bien dotados.
En términos generales
las características fisicoquímicas, nutricionales y organolépticas de
la leche estarán plenamente protegidas con el envase en bolsa
plástica; conservarán el producto y todas sus características, aromas
y sabores. El empaque flexible se convirtió en el envase confiable y
económico para el industrial y el consumidor con amplia aceptación en
países como Colombia, Perú, Guatemala, Ecuador, Chile y Brasil.
Este artículo ha sido
preparado en base a datos proporcionados por la Sra Belinda Durán.