
La mastitis en novillas es un problema que ha
alcanzado importantes dimensiones a medida que las explotaciones lecheras
se han especializado. Las hembras bovinas son susceptibles a infecciones
intramamarias (IIM) desde el momento en que la glándula mamaria se ha
desarrollado completamente en el feto. Factores relacionados al animal, al
medio en que se desarrolla y al manejo incrementan o reducen el riesgo de
contraer IIM.
El grupo de bacterias mas
usualmente asociadas con IIM en novillas gestantes son los Staphylococcus
coagulasa negativos (SCN), pero otras bacterias como Staphylococus aureus,
Mycoplasma spp, Streptococcus uberis y Streptococcus agalactiae, son
tambien importantes agentes etiológicos de IIM.
Las alternativas al manejo
de la mastitis en novillas están dirigidas a la reducción de factores de
riesgo y se complementan con la administración de terapias de sellamiento
físico del pezón, desinfectantes o antibióticas, previa evaluación de los
programas de sanidad de hato con que cuenta cada explotación.
Palabras
clave: mastitis, novillas, infecciones
intramamarias.
Introducción
El futuro de toda
ganadería se encuentra en los animales de reemplazo. Las novillas son una
inversión, y cualquier enfermedad que afecte el futuro desempeño en su
función zootécnica puede ocasionar pérdidas económicas al productor.
Cuando se piensa en novillas de primer parto se asume que estas están
libres de infecciones intramamarias (IIM), pero como se ha demostrado en
diferentes encuestas epidemiológicas, en varios países y en distintos
tipos de explotaciones, la mastitis en novillas es un problema importante
en la salud de los hatos productores de leche.
En la presente revisión se
describen en primer lugar aspectos generales del desarrollo de la glándula
mamaria, luego se enumeran los principales factores de riesgo para las IIM
antes del primer parto, se discuten los principales agentes etiológicos y
se proponen diferentes alternativas para el control de las IIM en
novillas.
Desarrollo de la
glándula mamaria
El desarrollo de la
glándula mamaria es un proceso activo que se inicia en el embrión y tiene
varias etapas de crecimiento. La sola existencia del tejido mamario y su
comunicación con el medio exterior por el conducto del pezón lo hacen un
lugar susceptible para infecciones causadas por cualquier tipo de agentes
patógenos que pueden invadir el tejido por el conducto del pezón o por vía
sistémica.
Etapa embrionaria
y fetal
Las glándulas mamarias son
exclusivas de animales pertenecientes a la clase Mammalia. Estas glándulas
exocrinas son glándulas sudoríparas modificadas, que están localizadas en
diferentes alineaciones anatómicas dependiendo de la especie. Cada
glándula tiene un pezón, pero esta estructura difiere en su formación
dependiendo de la infraclase a la que pertenezca el animal. Methateria (e.g.
canguros) tienen pezones cubiertos que se encuentran dentro de la bolsa
marsupial. Eutheria (e.g. bovinos) tienen los pezones descubiertos y estos
se encuentran en diferentes localizaciones anatómicas a lo largo de la
línea ventral.
En el embrión bovino, la
mamogénesis sigue seis etapas como lo describe Larson. Se inicia a los 30
días con la formación de las cuatro bandas mamarias, que son
engrosamientos del ectodermo ventrolateral. El desarrollo continuo de
estas células epiteliales forma las franjas mamarias a los 32 días. Las
líneas mamarias se observan a los 35 días, que luego toman el nombre de
crestas mamarias a los 37 días. Para los 40 días de edad el embrión posee
ya los montículos mamarios, que a los 43 días son áreas localizadas de
desarrollo epitelial llamadas botones mamarios a partir de la cual se
desarrollarán las cuatro glándulas mamarias.
Después que los botones
mamarios se han formado, la diferenciación glandular se inicia. Los
pezones se forman a los 65 días, a partir del mesenquima que rodea los
botones. El ducto primario se observa a los 80 días y para los 90 días
aparecen los ductos secundarios. A los 100 días de desarrollo fetal ya se
observan los ductos primarios canalizados y la cisterna de la glándula.
Entre los tres y los cinco meses de gestación la glándula mamaria fetal
continúa su crecimiento, el canal del pezón es formado y su
queratinización se completa. Las estructuras mamarias anexas también se
desarrollan en este periodo.
La almohadilla grasa que
es la principal estructura mamaria suplementaria, se origina del mesodermo
al tiempo que la banda mamaria continúa su desarrollo a la par del tejido
epitelial mamario. En ella se desarrollan los sistemas vascular y
linfático de la ubre, además provee el soporte tridimensional para el
desarrollo de la membrana basal epitelial, es el sitio de almacenamiento
de lípidos, receptor de hormonas y de síntesis de factores de crecimiento.
Otras estructuras mamarias anexas incluyen, los ligamentos suspensorios
central y lateral que se observan ya a los 200 días de edad fetal.
Desarrollo
prepuberal
Al momento del nacimiento
la ternera posee glándulas mamarias diferenciadas que inician su
desarrollo siguiendo dos patrones en la velocidad de crecimiento. La etapa
de crecimiento isométrico que ocurre en los tres primeros meses de vida, y
el crecimiento alométrico, que se inicia a los tres meses y alcanza su
punto máximo a los 9 meses de edad.
Crecimiento isométrico se
refiere a que la glándula crece a la misma velocidad que otros órganos.
Durante esta etapa la glándula posee estructuras lobulares pero estas no
son secretorias. El aumento del tamaño en este periodo es el resultado del
crecimiento de la almohadilla grasa y del tejido conectivo. A los 3 meses
de edad el crecimiento alométrico se inicia (crecimiento de la glándula
mamaria a mayor velocidad que la de otros tejidos). En la ternera, se
caracteriza por un extensivo desarrollo de la red de ductos que invaden el
tejido adiposo de la almohadilla que los rodea.
Diferentes hormonas y
factores de crecimiento influencian el desarrollo mamario. La hormona del
crecimiento (HC) induce el desarrollo alométrico en la glándula mamaria,
pero requiere de la presencia de estrógenos. Además, la síntesis local de
varios factores de crecimiento complementa la inducción del crecimiento
alométrico.
TGF ß1, FGF-1, IGF-1,
TGF-á y HGF incrementan la proliferación celular y la expresión génica de
proteínas de la matriz extracelular. Es notorio que durante esta etapa la
glándula mamaria desarrolla una habilidad limitada para responder al
estimulo lactogénico (insulina, prolactina y EGF) en presencia de
compuestos esteroidales. El crecimiento alométrico finaliza al año de
edad, cuando el desarrollo se vuelve isométrico de nuevo.
Es importante mencionar
que en terneras levantadas con dietas de alta energía el desarrollo de la
glándula mamaria se ve afectado. Hay evidencias que la hormona leptina se
eleva en animales alimentados con dietas hípercalóricas, y que esta podría
disminuir la síntesis de ADN (reflejo de división celular) en la glándula
mamaria. Pero el papel de la leptina no es claro ya que Thorn et al
demostraron que existen niveles muy bajos de receptores para leptina en
las células mamarias epiteliales bovinas, además estas no respondieron a
la hormona in vitro.
Pubertad,
concepción y gestación
Al inicio de la pubertad
se inician los ciclos estrales de 21 días, que afectan marcadamente el
desarrollo de la glándula mamaria. Se empiezan a expresar los receptores
para progesterona (PR) y estrógenos (ER, ERß, ERRs) en la glándula que
modulan la influencia de las hormonas esteriodales en la proliferación del
epitelio mamario. En los experimentos clásicos de Sinha y Tucker se
demostró que durante el estro, la síntesis de DNA se incrementa en 115% y
que luego esta se disminuye lentamente en el metaestro y el diestro hasta
que alcanza su punto más bajo antes del estro.
En la pubertad, la unidad
fundamental de desarrollo en el tejido mamario, que es la unidad lobular
del ductulo terminal (ULDT) crece a ritmo isométrico, y solo termina su
desarrollo completamente durante la preñez (7). Durante el primer
trimestre de gestación aunque poco notorio existe desarrollo mamario como
lo demuestran los incrementos mensuales en contenido de nitrógeno (33%),
tejido no graso (33%), y ADN (25%).
El desarrollo de la
glándula se acelera especialmente en el último trimestre de la gestación,
lo cual coincide con la etapa de crecimiento fetal rápido y muestra
similitudes con el de vacas adultas en el último mes de gestación, por lo
cual el lector es referido a excelentes compendios de desarrollo mamario
durante la gestación como Larson (3) o Akers (4).
Infecciones
intramamarias
La mastitis en novillas
fue reportada por primera vez en 1940 por Palmer et al, mas tarde Schalm
rastreo IIM causadas por Streptococcus agalactiae a problemas por
succionamiento de pezones entre terneras. Luego en los años ochentas se
empezaron a describir IIM alrededor del parto. Oliver y Mitchell
reportaron prevalencia del 28% en novillas al momento del parto, la
mayoría de estas causadas por Staphylococcus coagulasa negativo (SCN).
La presencia de IIM en
novillas puede perdurar durante el primer trimestre de la lactancia,
observándose cuartos con recuentos elevados de células somáticas (CS)
especialmente en las primeras semanas después del parto. La prevalencia de
IIM a nivel de cuartos puede llegar a niveles críticos (mas del 10%),
pasando inadvertida, si no se realizan recuentos individuales de CS debido
a que las novillas presentan pocos casos de mastitis clínica. Durante los
años noventa reportes de prevalencia de IIM en diferentes etapas de la
gestación y al momento del parto provenientes de Norteamérica y Europa
demostraron que el problema de IIM es de importantes dimensiones.
Más recientemente, Borm et
al encontró en una investigación epidemiológica que evaluó la prevalencia
de mastitis en novillas en siete estados de USA y una provincia de Canadá,
que hasta 63% de las novillas y 34% de sus cuartos podrían tener IIM al
momento del parto, y que este nivel de infección causa incrementos en
recuentos de las células somáticas y un aumento en la incidencia de los
casos clínicos de mastitis después del parto.
Las IIM afectan a las
novillas desde la pubertad, durante la gestación y en el periodo alrededor
del parto. Trinidad et al reporto IIM en 87% de los cuartos de novillas
antes del primer servicio. Los animales afectados a esta edad ya
presentaban aumento en los recuentos de células somáticas de sus
secreciones cuando se compararon con aquellas de novillas no infectadas.
En el mismo estudio, el
grupo de investigadores recolectó tejidos mamarios de novillas infectadas
y sanas antes del primer servicio. En las novillas infectadas se observó
mayor cantidad de tejido conectivo en comparación con los animales sanos.
Además los cuartos infectados presentaban una mayor infiltración
leucocitaria. Se pudo concluir que las IIM afectan el crecimiento y
desarrollo mamario e influencian negativamente la producción de leche del
animal en el futuro.
Factores de riesgo
Como ha sido descrito para
vacas secas existen factores de riesgo relacionados al sistema mamario, a
las novillas, y al hato donde estas se encuentran, que pueden modificar la
susceptibilidad de las novillas a presentar IIM antes, alrededor y después
del parto.
A nivel del sistema
mamario, la presencia de agentes etiológicos en el área del pezón como
Staphylococcus aureus (SA), SCN o Mycoplasma bovis es considerada como un
factor determinante en la prevalencia de IIM. Otro factor importante es la
estructura anatómica de la ubre, como lo demostró Nash et al quienes en un
estudio involucrando 1700 novillas encontraron que las hembras hijas de
toros que transmiten mayor vida productiva, pezones cortos y una menor
separación de pezones delanteros, tuvieron menos IIM durante el primer
parto.
La edad al primer parto es
también un factor de riesgo para la presencia de IIM, aunque los animales
puede adquirir las infecciones a edades tempranas, las novillas que paren
con más de 30 meses de edad están en mayor riesgo de infectarse (35, 36).
Otros factores a nivel del animal incluyen la presencia de edema mamario y
sangre en la leche alrededor del parto.
A nivel del hato se
incluyen factores como: la ubicación geográfica, donde climas húmedos y
cálidos favorecen la presencia de mastitis por SA y Micoplasma. También el
inadecuado control de ectoparásitos, la alta prevalencia de IIM en las
vacas adultas, y el suministro de leches mastiticas a las terneras de
levante).
Implicaciones de
las IIM en novillas
El mayor problema asociado
con la mastitis en novillas al momento del parto es el incremento en el
recuento de CS. Durante las semanas de IIM subclínica las novillas
afectadas contribuyen a elevar el recuento de CS del hato en general,
reduciendo notoriamente la calidad de la leche. Además las IIM tempranas
pueden volverse clínicas y causar pérdidas mayores o despajes prematuros.
Es por esto que la tasa de
IIM en novillas refleja en parte los problemas de sanidad de ubre del hato
completo. Las IIM en estados tempranos de lactancia influyen negativamente
la cantidad y calidad de leche producida. Un estudio retrospectivo que usó
117.496 resultados de evaluaciones mensuales de 14.243 novillas revelaron
que las hembras con un valor alto en el recuento de CS (más de 200.000) en
los días 7 a 14 después del parto eran más propensas a mantenerse con
recuentos altos durante el resto de la primera lactancia.
En el mismo estudio, el
impacto de los recuentos de CS en la producción de leche fue analizado.
Las novillas con recuentos de entre 500.000 y 1.000.000 produjeron 119 y
155 kilos menos de leche cuando fueron comparadas con novillas de
recuentos inferiores a 50.000 (43). Corroborando estos hallazgos, Oliver
et al encontró que novillas tratadas con antibiótico intramamario antes
del parto produjeron 531 kg más de leche y también tuvieron recuentos de
CS menores que los controles no tratados.
Etiología
Staphylococcus
coagulasa negativo (SCN)
Los SCN son considerados
como la principal causa de las IIM en novillas no servidas y en novillas
preñadas, tanto en hatos en confinamiento como en hatos en pastoreo
continuo. Algunos de los SCN son parte de la flora normal de la piel de
los bovinos e incluyen las especies Staphylococcus simulans,
Staphylococcus hyicus y Staphylococcus epidermis; otros se encuentran en
el ambiente como las especies resistentes a la novobiocina.
Los SCN son oportunistas e
infectan el canal del pezón y la glándula mamaria desde la piel, por esto
se ubican entre los patógenos asociados con la mastitis bovina en el grupo
de organismos ambientales. Aunque los SCN son frecuentemente agrupados
juntos, existe considerable variación en las especies de SCN, y algunas
como S. Chromogenes y S. simulans son más frecuentemente asociadas con IIM
que otras.
Aarestrup y Jensen
realizaron seguimiento epidemiológico de IIM en Escandinavia encontrando
que la duración de las infecciones varía entre las diferentes especies de
SCN. Por ejemplo, S. Chromogenes fue encontrado infectando los cuartos
desde cuatro semanas antes del parto, pero su persistencia fue corta y
para las dos semanas después del parto usualmente había desaparecido. En
contraste S. simulans puede encontrarse desde 2 semanas antes del parto,
pero su habilidad para colonizar el canal del pezón fue demostrada, ya que
se aisló aun 4 semanas después del parto.
Staphylococcus
aureus (SA)
SA son estafilococos
coagulasa positivos agrupados en el grupo de organismos contagiosos
causantes de la mastitis bovina. SA es encontrado transitoriamente en la
piel y pequeñas heridas en las novillas desde donde puede llegar a tener
acceso al pezón e infectar la glándula mamaria.
La persistencia en la
colonización de la piel o heridas puede incrementar la incidencia de IIM
al momento del parto, aunque en general la prevalencia de IIM por SA en
novillas es menor que aquella por SCN. Fox et al enumeró ciertos factores
que pueden aumentar las prevalencia de IIM por SA.
En primer lugar la
localización geográfica de los hatos puede modificar la susceptibilidad de
los animales a IIM por SA. Por ejemplo, predios en regiones con altas
temperaturas y humedades relativas altas en el sur de los EE.UU. presentan
mayor prevalencia de SA en comparación con hatos en el noroeste del mismo
país que poseen marcados cambios estacionales.
Además, ciertos aspectos
en el manejo de los hatos pueden influir en la prevalencia de IIM por SA,
como la presencia de IIM en vacas adultas causadas por SA, además de
fallas en el control de ectoparásitos principalmente moscas de los
cuernos, que han sido vinculadas con la transmisión de IIM por SA.
Streptococcus
agalactiae
Durante la gestación,
aunque no documentadas en bovinos, la glándula mamaria del feto puede
verse infectada por estreptococos del grupo B (que incluye Streptococcus
agalactiae). Se ha demostrado que el succionamiento de pezones entre
terneras está directamente relacionado con IIM al momento del parto en
novillas (49). Streptococcus agalactiae es muy susceptible a los
antibióticos betalactámicos por lo cual este patógeno contagioso es
relativamente fácil de erradicar de los hatos si se siguen buenas
prácticas que incluyan el uso de selladores de pezón con microbicidas y
terapia antibiótica del periodo seco.
Otros
estreptococos
Las IIM causadas por
Streptococcus uberis son especialmente comunes en novillas en pastoreo. La
prevalencia de infecciones por este agente se incrementa especialmente en
la última semana antes del parto y en los primeros cinco días después de
este, donde puede llegar a representar hasta el 90% de las IIM causadas
por patógenos no contagiosos. S. uberis es considerado como un patógeno
ambiental, aunque se ha reportado como posiblemente contagioso en una
epidemia en un hato de Holanda. Otros estreptococos que se han reportado
como causantes de IIM son Streptococcus dysgalactiae, Enterococcus
faecalis, y Enterococcus faecium .
Gram negativos
La presencia de patógenos
ambientales Gram negativos como Escherichia coli y Klebsiella spp., está
directamente asociada a su prevalencia en el hato. En estudios
epidemiológicos en diferentes lecherías usualmente se reportan pocos
cuartos infectados con Gram negativos. Por ejemplo en hatos confinados
Pankey et al (25) reportaron 2.2% de los cuartos con IIM y Compton et al
reportaron menos del 1 % de los cuartos en hatos en pastoreo. Las IIM
causadas por este tipo de patógenos usualmente se observan desde 2 semanas
antes del parto y no son perdurables.
Otros
patógenos
Corynebacterium
bovis es prevalente en condiciones medioambientales de humedad y calor y
su presencia en novillas preparto es muy baja tanto en hatos confinados
como en hatos en pastoreo. A. pyogenes se ha reportado afectando a las
novillas desde dos semanas antes del parto, pero su prevalencia es baja
tanto en hatos confinados como en pastoreo.
Mycoplasma
Los micoplasmas son los
organismos con capacidad replicativa mas pequeños que se conocen. Estos
patógenos clasificados como contagiosos, son causantes de mastitis
subclínicas, clínicas y crónicas. Mycoplasma bovis es la especie más
comúnmente aislada en los brotes de mastitis en hatos lecheros aunque
otras especies de Mycoplasma y de Acholeplasma se han aislado.
Las introducción de
novillas provenientes de distintos hatos ha sido relacionada con brotes de
la enfermedad, y existen indicios de que las novillas pueden ser
infectadas desde el momento de la crianza cuando son alimentadas con leche
proveniente de vacas portadoras ya que el patógeno puede diseminarse por
vía sanguínea y establecerse en la glándula mamaria. El papel de las
novillas en la transmisión de micoplasma es importante, y la inclusión de
pruebas para el diagnostico de este patógeno es necesaria en los programas
de sanidad de ubre y calidad de leche.
Manejo de IIM en
novillas
Tratamiento antibiótico
antes del parto. La terapia antibiótica antes del parto ha sido evaluada
en novillas. Trinidad et al (58) utilizó infusiones intramamarias de
antibióticos en novillas en edad de servicio y en novillas en gestación
durante diferentes trimestres de la preñez. Los investigadores observaron
que esta práctica fue efectiva en reducir la prevalencia de IIM al momento
del parto. Sin embargo se presentaron problemas con relación a residuos de
antibióticos en leche debido probablemente a la utilización de fórmulas
antibióticas para vacas en período seco.
En un estudio similar,
Oliver et al administraron vía intramamaria, cloxacilina (200 mg) o
cefapirina (200 mg) 7 días antes de la fecha esperada de parto. Ambos
formulaciones antibióticas redujeron las IIM especialmente aquellas
causadas por SCN, pero al igual que en el estudio de Trinidad et al,
residuos de antibióticos se encontraron de 3 a 5 días después del parto.
Más recientemente se han utilizado antibióticos intramamarios formulados
para vacas lactantes 7 a 14 días antes de la fecha esperado del parto,
reduciendo la prevalencia de cuartos con IIM del 60% al 70%.
La utilización de
infusiones antibióticas en la glándula mamaria de novillas preñadas podría
incrementar la producción de leche y disminuir los recuentos de CS como lo
demostró Oliver et al. Sin embargo, Borm et al en un estudio que analizó
producciones en 9 hatos en 7 sitios diferentes no encontraron diferencias
en producción de leche entre los animales tratados y los controles. Pero
en este estudio se observaron diferencias dependiendo de la prevalencia de
IIM en cada hato.
La administración
sistémica de antibióticos antes del parto también ha sido evaluada
recientemente. Parker et al comparo la administración de tylosina (5 g
intramuscular) cada 24 horas por 3 días con la infusión de un sellador
intramamario, encontrando que la utilización del macrólido no disminuyó la
prevalencia de IIM en novillas al momento del parto. Es de notar que la
dosis utilizada por los investigadores fue relativamente baja comparada
con la dosis comúnmente utilizada (15-20 mg/kg) en evaluaciones
farmacocinéticas de la tylosina.
Tratamiento antibiótico
inmediatamente después del parto. Algunos grupos de investigadores han
analizado el uso de tratamientos antibióticos inmediatamente después del
parto. Kreiger et al utilizaron hydriodido de penethamate (un antibiótico
b-lactámico) intramuscularmente en novillas provenientes de hatos con alta
prevalencia de IIM causadas por SA.
Las novillas tratadas con
antibiótico tuvieron menor prevalencia de IIM y una mayor producción de
leche. No obstante, es importante aclarar que este estudio incluía un
reducido grupo de animales y además se requirió de un tiempo de retiro de
5 días para la leche de los animales tratados, por esta razón, este
protocolo puede tener impedimentos económicos que lo harían poco
atractivo.
En un enfoque diferente
Oliver et al utilizaron infusiones intramamarias de pirlimicina o
penicilina-novobiocina inmediatamente después del primer ordeño
post-parto. En este estudio no se observaron diferencias significativas
entre los animales tratados con penicilina-novobiocina y los controles no
tratados. Un significativo número menor de infecciones fue observado en el
grupo tratado con pirlimicina cuando se compararon con el grupo control. A
pesar de los resultados la administración post-parto de antibióticos
intramamamarios fue menos efectiva que el uso de infusiones intramamarias
pre-parto.
Vacunación
Otra manera de reducir la
prevalencia de IIM en novillas al momento del parto es el uso de
bacterinas. Se han desarrollados vacunas para el control de IIM producidas
por SA (64, 65) pero sus resultados han sido inconsistentes y su
efectividad es disminuida por factores como el numero de cuartos
infectados y la prevalencia en el hato. De otra parte, existen algunas
preparaciones para el control de IIM por M. Bovis, pero sus resultados son
solo anecdóticos y sin documentación seria de su eficacia.
Selladores
internos de pezones
Parker et al evaluaron el
subnitrato de bismuto como sellador del canal del pezón aplicado 30 días
antes de la fecha esperada del parto. En este estudio se encontró que el
uso del sellador interno mejoró la sanidad de ubre en los hatos utilizados
con una reducción del riesgo de adquirir IIM causadas por Streptococcus
uberis del 84% y una disminución del 68% de los casos de mastitis
clínicas. A pesar de estos excelentes resultados se han reportado
problemas con la utilización de leche proveniente de animales tratados con
subnitrato de bismuto que consisten en la aparición de “defectos de
puntos negros†en el queso Cheddar.
Selladores
externos de pezones
Los selladores externos de
barrera con germicidas han sido usados en novillas y en vacas para
prevenir IIM durante el periodo no lactante. La duración de la adherencia
del sellador de pezones a la punta del pezón debe ser considerada cuando
se evalúa el impacto del uso de este tipo de selladores.
Aun no se han demostrado
beneficios en la utilización de este tipo de selladores sobre los valores
de prevalencia de IIM al momento del parto. Con la aparición de nuevos
compuestos que poseen mayor adherencia, y si se implementa la aplicación
repetida de los selladores externos es posible que se reduzcan los niveles
de IIM al momento del parto, especialmente si una lamina de sellador se
forma y se mantiene adherida a la superficie del pezón.
En conclusion, el problema
de la mastitis en novillas no es nuevo, pero con el mejoramiento genético
constante y la especialización de las explotaciones lecheras, las
implicaciones en la salud de hato de las IIM en estos animales han
empezado a ser notorias. Es necesario concientizar a los ganaderos acerca
de la posibilidad de que IIM afecten a la ternera durante la crianza y a
la novilla durante su desarrollo desde la pubertad hasta el momento del
paro.
Como se ha descrito,
existen diferentes opciones para el manejo de la mastitis en novillas
antes del parto, pero antes de implementar cualquier programa de sanidad
de ubre es necesario realizar un diagnostico preciso, ya que cada
explotación posee características que la hacen única y precisan
modificaciones en las terapias preventivas o antibióticas. Es importante
además, la realización de encuestas epidemiológicas regionales para
evaluar la situación real de la mastitis de novillas en Colombia.
En lecherías
especializadas de trópico alto la situación puede ser preocupante ya que
estudios recientes reportaron alta prevalencia de IIM por Streptococcus
agalactiae y SA en hatos de la región antioqueña de San Pedro de los
Milagros. En regiones de trópico bajo, con lecherías especializadas y de
doble propósito, la situación necesita de un diagnóstico efectivo para
poder iniciar programas de asistencia técnica especializada. La
implementación de un programa de salud de ubre y calidad de leche en toda
explotación especializada siempre debe incluir una evaluación de la
prevalencia de IIM en las novillas durante el levante y al momento del
parto.
Genaro A. Contreras, M.Sc.
Michigan State University, College of Veterinary Medicine, Large Animal
Clinical Sciences, VMC G385, Michigan State University, East Lansing, MI
48823 USA.
*Correspondencia:
contrera@cvm.msu.edu
Fuente: cuencarural.com |