09/02/2012
Luego de un mes y medio de intensas negociaciones con las autoridades de Argentina y en el medio de un endurecimiento de las barreras comerciales de ese país, el gobierno uruguayo logró el compromiso de la administración de Cristina Fernández de liberar las cerca de 150 licencias no automáticas para exportaciones locales que permanecían pendientes de aprobación.
La medida se concretará “en las próximas horas”, informó el miércoles a El Observador el subsecretario de Economía, Luis Porto, que comandó las negociaciones junto al embajador en Buenos Aires, Guillermo Pomi.
El compromiso argentino fue asumido el jueves por la directora de la secretaría de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, que en diálogo telefónico con Porto garantizó que se habilitará el ingreso a la “casi totalidad” de las exportaciones pendientes, explicó. Además, la funcionaria de confianza del secretario de Comercio Interior argentino, Guillermo Moreno, se comprometió a mantener una “línea abierta” de diálogo y “contacto permanente” para superar los inconvenientes que puedan producirse en el futuro, agregó.
Los avances en las gestiones oficiales los comunicó directamente el subsecretario de Economía al presidente José Mujica sobre la hora 19 de ayer, luego de una jornada de intensas negociaciones con jerarcas argentinos.
El mandatario valoró la importancia de lo acordado y dijo que “prácticamente quedan arregladas todas las licencias (no automáticas). “Menos una que tiene esas cosas que hay en el comercio cuando se sospecha que son de otro origen, chino o algo de eso”, sostuvo Mujica anoche en diálogo con El Observador.
En simultáneo, el gobierno recibió la notificación de las autoridades mexicanas de la apertura del mercado azteca para las exportaciones de leche en polvo, en lo que constituye el primer resultado comercial de la gira que Mujica realizó en noviembre en el país norteamericano.
El presidente también expresó su satisfacción por esta noticia, que permite avanzar en la política oficial de diversificación de destinos de exportación.
“Para nosotros es muy importante porque México es un país muy grande y ahí estamos compitiendo con Estados Unidos. Entonces el poder ingresar abiertamente es importante”, sostuvo.
Uruguay exportó el año pasado 51.643 toneladas de leche en polvo –10% menos que en 2010–, que fueron colocadas principalmente en Brasil y Venezuela. Este año se proyecta que la producción leche superará en 10% a la del año pasado, cuando se alcanzó un récord histórico para el país.
Por otra parte, el gobierno continuará evaluando la situación generada en Argentina a partir de la aplicación de los controles a través de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), que comenzaron a operar la semana pasada y dependen jerárquicamente de la Administración Federal de Ingresos Públicos, además de la secretaría de Comercio.
“El tema más urgente estaba dado por las licencias no automáticas, en el sector textil y vestimenta que era el más impactado”, destacó el número dos de Economía al remarcar los avances conseguidos ayer.
A nivel oficial se entiende que esos resultados desactivan la misión comercial que se estaba preparando para negociar con las autoridades argentinas.
“Todo indica que en principio no tiene sentido ningún tipo de misión a Argentina hasta no ver cómo evoluciona, o cuáles son los resultados de las reuniones que ya hemos mantenido (el embajador) Pomi y yo”, sostuvo Porto.
A la luz de los resultados, Porto ratificó la vía del diálogo con Argentina y afirmó que desde el gobierno “comprenden” las acciones que está tomando el país vecino para enfrentar la situación internacional y defender su industria.
De todas formas, se continuará avanzando en la búsqueda de mercados alternativos para reducir los riegos comerciales. “Entendemos que hay que buscar caminos comunes en el marco del Mercosur, pero venimos siguiendo una política de hace varios meses de diversificación de las exportaciones. Todos los sectores que tienen dependencia con algún país, es necesario que no pongan todos los huevos en la misma canasta”, graficó.
Fuente: El Observador