Argentina: Desde el CIL y Apymel no manifiestan expectativas positivas sobre el mercado lechero interno y externo, sin evolución significativa respecto al año anterior.

Argentina: Desde el CIL y Apymel no manifiestan expectativas positivas sobre el mercado lechero interno y externo, sin evolución significativa respecto al año anterior.
04/02/2019
 
Por Elida Thiery (Agrofy News) - El año empezó hace un mes, pero parece que para la industria láctea no arranca.
Después de un 2018 muy complejo en general, y particular para el sector, este 2019 no traería demasiados cambios. Para corroborarlo Agrofy News habló con los dos principales referentes de las empresas que aportaron sus expectativas.
 
“Por lo ocurrido en este último año, me parece que va a continuar una corriente exportadora más o menos estable, como la que se logró en 2018; y probablemente haya algo más de consumo local, generado por la demanda de planes sociales y alimentarios del gobierno nacional y de los provinciales”, explica Miguel Paulón.
 
Desde el Centro de la Industria Lechera, que nuclea a las empresas lácteas de mayor envergadura se entiende que en un año electoral puede haber más tracción en lo que son las compras directas de leche social y eso es lo que podría mover un poco la demanda de lácteos, golpeada en los últimos meses por la inflación incesante.
 
Según Pablo Villano, “estamos esperando que 2019 sea un año malo, si no se modifican los parámetros que tenemos. Por la situación económica del país, por las altas tasas que influyen a la hora de tomar un préstamo para cualquier sistema productivo; por el nivel de endeudamiento de las pymes, por los plazos de pago alargados”.
 
El planteo del representante de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas es que “por ahora no hay una preocupación, porque lo que uno está esperando es que llegue un poco más de leche. Hay poca materia prima y esto acompaña la baja en el consumo, que a la vez permite cumplir con compromisos de exportación que se habían tomado meses atrás”.
 
El responsable del CIL también entiende que “este será un año bastante parecido al anterior”, porque “no se aprecia que pueda haber una diferencia en la producción sustancial, vamos a estar en el orden de los 10.500 millones de litros”, sumándose a esto que no hubo una apertura exportadora como se intentó trasladar cuando comenzara la devaluación.
 
En Apymel saben que “este enero no es demasiado problemático, pero sí se presenta un 2019 muy difícil por la combinación de un mercado interno planchado y el externo que enfrenta un aumento de costos de producción, frente a la continuidad de los bajos precios internacionales. Eso nos saca afuera del mercado”. Villano añade que “no hay que olvidarse del diez por ciento de retenciones que tenemos, además de todos los otros impuestos y costos de servicios”.
 
En las ventas externas durante 2018, “tuvieron un buen comportamiento Argelia, Brasil, Chile, China con suero básicamente, pero no hubo grandes novedades en materia de mercados”, asume Paulón, sin embargo el trabajo se orientará a impulsar productos a Méjico, desde un pívot entre el Gobierno y las propias empresas. Agrega el hombre del CIL que el sudeste asiático seguirá siendo un objetivo posible, así como algunos otros compradores en Africa. Los tratados de comercio y los aranceles seguirán siendo fundamentales en las negociaciones y la competitividad con otros países productores.
Villano ejemplifica que hoy para no perder los precios de los productos argentinos deben salir al exterior con remarcaciones que no tienen. “Un queso mozzarella hecho en una pyme se debería vender a 3.600 dólares la tonelada para no perder, pero el mercado lo paga a 3.400. Con la leche entera en polvo pasa lo mismo, el mercado paga 2.700 a 2.800, pero los números cierran a partir de los tres mil dólares, por la ecuación de aumento de costos, pago de retenciones de tres pesos por dólar y el aumento de costos, la reducción de los reintegros, por lo tanto siempre estamos sin resolver el problema de la competitividad”.
 
En cuanto a los precios al productor, “estamos viendo que los costos y los precios pagados por la industria están acercándose prácticamente a un punto de equilibrio, así que ese sería el objetivo a alcanzar para tener estabilizada a la producción”, agregó Paulón.
 
Paritarias
 
Es para la industria muy importante la negociación paritaria de cada año que se inicia en abril, en referencia a la significancia en cuanto a costos. Con un mejor vínculo, pero con materias pendientes y aumentos que se están pagando, según Paulón, “ha habido avances significativos. Seguramente se va a seguir negociando y creemos que se ha normalizado bastante la relación entre el sindicato y la industria, porque hemos encontrado un punto de confluencia bastante razonable, por lo cual aspiramos a que sigan mejorando las relaciones”.
 
Anular el pago del aporte solidario, que significa 1.500 pesos por empleado en las grandes empresas y 750 en las pymes, no se debatirá en próximos encuentros de las partes, ya que las miradas al respecto son diametralmente opuestas. El gremio quiere elevar el monto extraordinario y las empresas siguen sosteniendo su voluntad de abandonar estas erogaciones que comenzaron en 2009 directamente a Atilra.
 
 
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