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Argentina: Una reunión que fracasó antes de empezar

06/07/2018

Sin argumentos oficiales se mantuvo la convocatoria para realizar el martes un encuentro de la Mesa de Productividad. Varias entidades dudan en asistir y otras, entre ellas Meprolsafe, confirmaron que no acudirán. ¿Se viene un pedido masivo de renuncia para Sammartino?

La sorpresa se dio a comienzos de esta semana, cuando nos enterábamos que desde el Ministerio de Agroindustria se convocaba a los participantes de la Mesa de Competitividad Láctea a participar de una reunión con el Presidente la Nación, el próximo martes en horas de la siesta. La incógnita tuvo que ver con la magra gestión nacional, con la imposibilidad de trabajar sobre avance alguno y con la inexistente perspectiva de mejora de la actividad agropecuaria más golpeada en la actualidad, que arrastra un derrotero lúgubre.

Ayer la propuesta se deshizo, generó más enojo y acentuó la desilusión que muchos productores agropecuarios tienen con Mauricio Macri y su administración. Muy pocos, casi ninguno, se atreve a decirlo siquiera por lo bajo, quizás por haber apoyado su llegada a la presidencia, tras el peor ciclo político-institucional que se recuerde como el de los Kirnchner. Pero está claro que las políticas no son las esperadas, que las mejorías fueron para pocos y por cuestiones aleatorias y que, salvo por las retenciones al agro, impositivamente nunca se le quitó el pie de encima al campo.

De cualquier manera hay que reconocer que la reunión con el Presidente iba a ser absolutamente improductiva. Seguramente los funcionarios hubieran expuesto los desarrollos estadísticos, algo de lo que podría encargarse alguna oficina del INDEC, los profesionales del rubro establecer objetivos de mejora de productividad imposibles de avizorar por la falta de infraestructura y los industriales hubieran repetido sus quejas por la presión tributaria, los costos laborales, las facturas de los servicios públicos y todo eso que nos afecta cada día a todas los ciudadanos argentinos, además de argumentar sobre la imposibilidad competitiva de exportar hoy.
Allá al fondo, ignorados desde siempre en sus pedidos y propuestas para hacer una cadena más justa, los productores tamberos. Víctimas de todos los gobiernos, responsables de errores generados por desconfianza, porfiados, tozudos, confundidos por la tradición y por las deudas.

Claramente la reunión marchaba hacia el fracaso e incluso podría haber sucumbido en un exabrupto. La Dirección de Lechería, degradada internamente luego de haber sido Subsecretaría, está integrada por los mismos funcionarios que se presentaron en todas las cuencas lecheras en el verano de 2016, reconociendo los problemas arrastrados. Más de 30 meses después todas las variables impactaron de lleno, siguieron destrozando tambos, historia, economías y sueños, sin que los mismos políticos pudieran hacer algo al respecto. Es por eso que muchos, por ahora de manera individual, expresan la necesidad de pedir la renuncia de Alejandro Sammartino.

Una situación casi obscena, que solo es posible por la proverbial mansedumbre del hombre de campo y por el curtido lomo del tambero que sigue en pie, acostumbrado a trastabillar permanentemente y a pisar de crisis en crisis. Sostenida además, por toda la estructura gremial que como expusimos más arriba, se siente responsable de haber tenido que apoyar y trabajar, por espanto, para provocar un cambio político en la Argentina.

Una etapa concluida

En la previa de la reunión de la Mesa Láctea celebraba el jueves de la semana pasada anunciábamos que el ciclo de ese espacio de discusión estaba cumplido. Las diferencias de criterios y de intereses hicieron estéril toda posibilidad de consenso desde hace mucho tiempo. Además, la situación financiera y económica de la producción primaria eleva la térmica del sector en general que no sabe (o no quiere) aplicar las medidas solicitadas por los tamberos: precios de referencia, contrato de suministro, etc.

Lo que intuíamos parece darse una semana después. Ayer Guillermo Bernaudo, secretario de Agricultura y Ganadería, pidió expresamente a todas las partes de la Mesa que se mantenga la convocatoria para la reunión que estaba prevista antes del encuentro en la Casa Rosada, el martes a la mañana en Agroindustria. Algunas entidades indicaron, informalmente por ahora, que no formarán parte del cónclave. La santafesina Meprolsafe, una de las gremiales que históricamente más se ha esforzado en visibilizar la debacle de la actividad y más se ha esforzado en anticipar esta realidad, ya confirmó que no formará parte de la reunión en el Ministerio.

Se mezcla con esta situación la asamblea de Confederaciones Rurales Argentina en Rosario, el próximo jueves. Hemos expuesto en estas páginas la intención de CRA de cortar toda relación con la cartera que conduce Luis Miguel Etchevehere y de elevar el tono del reclamo. Incluso se evalúa algún tipo de protesta contundente para lograr que como en tiempos del kirchnerismo, la sociedad visualice el conflicto.

El gran inconveniente, que sirve para graficar el cuadro de situación, es que los tamberos no tienen fondos para movilizarse, trasladar animales y armar una protesta. De lo contrario ya hubieran llevado sus vacas a Plaza de Mayo.

 

Fuente: www.diariocastellanos.net

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